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Barbie Escritora: Un Espejo para las mujeres creativas y artistas

¿Te has preguntado por qué las mujeres creativas a menudo enfrentan el síndrome de la impostora y luchan con la idea de no merecer su éxito? Como mujeres en la industria creativa , merecemos reconocer y celebrar nuestro talento sin miedo a ser juzgadas por ello.


Si ya has tenido la oportunidad de ver Barbie (una película que verdaderamente no te puedes perder), sabrás que esta historia de Greta Gerwig está llena de mensajes inspiradores y empoderadores dirigidos a todas las mujeres. Desde su inicio, la película Barbie se presenta como un caleidoscopio de valores y lecciones que buscan fortalecer la autoestima y la confianza de las mujeres, destacando la importancia de perseguir los sueños, creer en una misma y desafiar los estereotipos de género.


En lo personal quiero traer a la mesa el personaje de Barbie escritora, interpretada por la talentosa Alexandra Shipp. Esta versión de Barbie no solo brilla por su encanto y carisma, sino por su capacidad de inspirar y empoderar a todas las mujeres, especialmente a aquellas involucradas en el mundo creativo.


Desde el inicio de la película, Barbie escritora se presenta como un modelo a seguir para las mujeres que aspiran a destacar en sus campos profesionales. Cuando recibe reconocimiento por su sobresaliente trabajo como escritora, responde con una confianza genuina: "Claro que sí, hice un increíble trabajo". Esta actitud segura y decidida refleja la importancia de creer en una misma y reconocer el mérito de los logros obtenidos.





Sin embargo, la película también aborda un tema crucial que afecta a muchas mujeres en la sociedad actual: el síndrome de la impostora. Una escena especialmente poderosa (sin spoilers, pero es después de que los Kens les lavan el cerebro) muestra a Barbie escritora enfrentándose a una creación artística que ella misma ha producido, pero al verla, duda de su calidad y exclama: "No es posible que yo haya escrito eso, no soy lo suficientemente buena".





Esta escena captura la lucha interna que muchas creativas enfrentan debido al síndrome de la impostora, una sensación de ser una "fraude" y temer ser descubiertas como incompetentes, a pesar de contar con la habilidad y experiencia demostrada, donde la voz interior de la duda comienza a sembrar interrogantes sobre si realmente merece las oportunidades y logros que ha alcanzado.


En lo personal, estos momentos me hicieron reflexionar muchísimo acerca de cómo los contextos y relaciones sociales nos hacen cuestionar nuestro propio talento. Cómo la sociedad a menudo impone una doble moral sobre las mujeres, sugiriendo que reconocer nuestros propios talentos y valorar nuestro trabajo nos hace ser vistas como "arrogantes" o "soberbias".


Es vital que reflexionemos sobre cómo estas expectativas injustas pueden limitar nuestro crecimiento y desarrollo como mujeres creativas. Según estudios, se estima que aproximadamente el 70% de las mujeres creativas han experimentado el síndrome de la impostora en algún momento de sus carreras. Esta abrumadora estadística subraya la magnitud del desafío que enfrentan muchas mujeres talentosas al cuestionar su valía y potencial creativo, a pesar de contar con logros y habilidades demostradas.


Debemos recordar que reconocer y valorar nuestras habilidades no es un acto de arrogancia, sino un acto de empoderamiento y autoestima. Es un recordatorio poderoso de la importancia de reconocer y desafiar estas dudas y creencias limitantes, y de aprender a abrazar la confianza en una misma y en el valor de nuestro trabajo. Al cuestionar y desafiar esta sociedad y sus expectativas, las mujeres podemos liberarnos de las cadenas autoimpuestas y permitirnos brillar en todo nuestro esplendor, sin temor a ser juzgadas o subestimadas.


En conclusión, como mujeres creativas y artistas, está en nuestras manos romper con los estereotipos limitantes y permitirnos brillar con todo nuestro potencial. La película "Barbie" nos impulsa a ser valientes, confiar en nosotras mismas y celebrar con orgullo el don único que llevamos dentro. Es hora de dejar atrás la duda y abrazar nuestra grandeza creativa, inspirando a las generaciones futuras a hacer lo mismo. Juntas, podemos marcar la diferencia y cambiar el mundo con nuestros talentos.


Brillando con confianza, desafiemos estereotipos creativos


Por Indra Arrez


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